Aceite de San Juan


El aceite de Hipérico, también llamado la Hierba ó Aceite de San Juan, se obtiene por la maceración de sus hojas en aceite de oliva. Aceite de San JuanSu nombre en latín “Hipericum perforatum”, procede del griego hiper (sobre) y eikon (imagen), para los griegos era por tanto una planta con propiedades sobre lo imaginable.
Mucho se ha hablado sobre el Hipérico, incluso sobre sus propiedades antidepresivas que incluso dicen, llevan en Alemania a superar las recetas del prozac. Vamos pues a enumerarlas y a poner a esta planta en su lugar para el mayor conocimiento de los lectores.

 

Este aceite se obtiene, como hemos comentado, de la planta hipérico que crece mayormente en lugares templados de Europa, su flor es de color amarilla con perforaciones las cuales se ven al poner la flor contraluz siendo su tallo largo, esta flor es codiciada por sus múltiples beneficios  y propiedades cicatrizantes y antidepresivas.

Muchas cosas se podrían decir de esta hierba pero en esta ocasión se hará hincapié sobre sus atributos medicinales, por considerar que es un área que todos necesitamos mejorar de una u otra forma, lo concerniente tanto a lo físico como lo emocional o mejor dicho en la parte externa o interna de nuestro cuerpo. Es resaltante destacar algunos de los componentes activos de esta flor que la hace considerarla como primera opción cuando se requiere de algunos de sus compuestos como el ácido ascórbico, los flavonoides, el cineol, taninos, pero sobre todo por lo que es más buscada es por la hipericina y su acción sobre el organismo.

Cuando las situaciones diarias tanto en el hogar como en el trabajo y hasta en las relaciones amorosas tienen sus altibajos nos preocupamos y comenzamos a estresarnos, tenemos cambio de humor, decaimiento, pudiendo llegar hasta la depresión.  Unos científicos descubrieron que el uso de la flor de San Juan por su compuesto de la hipericina es efectiva para usar en el tratamiento terapéutico contra diversos tipos de trastornos psíquicos (sin tratar de desplazar los medicamentos farmacológicos indicados por los especialistas registrados), aunque ha sido considerada más aún cuando se presentan síntomas depresivos y hormonales; sin embargo últimamente se ha utilizado para mejorar efectos en el sistema inmunológico previniendo infecciones severas, bacterianas y virus inmunológicos;  está también en investigación su efecto curativo en diferentes tipos de cáncer, por lo que sería una opción necesaria en este ámbito si se corrobora los resultados positivos en esta enfermedad..

Para administrarse puede hacerse tomado para problemas gastro-intestinales principalmente y como se mencionó anteriormente para mejorar trastornos psicológicos; la otra manera de uso es untarla en el cuerpo para cicatrizar heridas y quemaduras, aplicándola también como calmante y antiinflamatorio ante contusiones, tendinitis, artritis, dermatitis, picaduras entre otras afecciones.

Uso externo del Aceite de San Juan

Su riqueza en taninos ha convertido a esta planta desde la antigüedad en una de las mejores armas para la cicatrización de heridas y la curación de las quemaduras o llagas. La podemos considerar como el antibiótico de la Edad Media, por la gran importancia que tuvo esta planta en la curación de las heridas de guerra.

En el siglo XVI se la llamó Hierba de las heridas y posteriormente Hierba militar. Mi experiencia con esta planta en la regeneración de la piel es muy satisfactoria, tanto para quemaduras con unas gotas de aceite esencial de lavanda, que crean una mezcla muy regeneradora de la piel, así como, para aliviar golpes y hematomas, que, en estos casos acelera el proceso de recuperación.

Para ello aplicar el aceite directamente sobre la piel, o en el caso de que no se pueda manipular la zona a tratar aplicarlo mediante compresas frías impregnadas con aceite de hipérico. Constituye un buen remedio para combatir los dolores corporales especialmente aquellos producidos por afecciones reumáticas, gota, artritis, ciática, lumbalgia, etc., en aplicación tópica, y a ser posible, mezclado con aceites esenciales y combinado con emplastos de arcilla o cataplasmas.

La utilizo externamente para tratar las pieles sensibles, en aplicación directa sobre el cutis por la noche, mezclando con aceites esenciales calmantes; caléndula, petit grain, lavanda o manzanilla.

 

Uso interno del aceite de San Juan

Antidepresivo

Se ha hablado mucho de este tema, y mi experiencia en estos casos me ha demostrado que la presencia de hipericina le otorga propiedades antidepresivas en los casos de depresión leve.

Esta substancia actúa en el organismo de manera similar a como lo hacen las drogas de síntesis sin presentar los inconvenientes de las mismas. Sin embargo, algunos estudios parecen orientarse últimamente hacia la hiperforina como principal componente determinante en esta propiedad. No tiene ningún efecto en los casos de depresión aguda.

Tónico nervioso
Su uso prolongado -entre unos 4 y 6 meses- constituye un tónico reparador del sistema nervioso. A diferencia de otros sedativos, no tiene efectos negativos por acumulación de toxinas en la sangre, sobre todo para el hígado. Digestivo: Buen remedio cuando aparece acidez gástrica y, sobre todo, en el tratamiento de la úlcera de estómago, diarreas y vómitos. Se ha demostrado la influencia de la hipericina como inhibidor de la acidez.

¿Cuánto debo tomar?
Lo recomendado es 3 ml, (una cucharadita de café) de aceite de hipérico tres veces al día. Y siempre bajo la supervisión de su médico.

Precauciones del aceite de San Juan

El uso interno de esta planta debe suspenderse si se toman otros medicamentos pues presenta muchas incompatibilidades con los barbíturicos, antidepresivos, narcóticos, inhibidores de la ácidez, etc. En todo caso, si se ha de tomar algún medicamento o se está tomando alguno, es mejor consultar al médico antes de emprender curas con esta planta.

Toxicidad del aceite de San Juan

La hipericina en contacto con la luz solar puede producir efectos de fotosensibilización en la piel. Por ello se aconseja que, en caso de seguir un tratamiento de uso externo con esta planta, no se debe exponer la piel al sol. No deben tomarse preparados de esta planta durante el embarazo.

Prepara tu propio Aceite de San Juan

Para asegurarte de obtener un aceite de San Juan de calidad es preferible prepararlo en casa  proporcionándole los ingredientes necesarios, requeridos y preferidos  por ti para darle el toque personal en cuanto aroma y consistencia. Lo primero es recoger o comprar las flores de San Juan, luego machacar un puñado de las mismas y macerarlas en un frasco de vidrio transparente con un litro de aceite de tu preferencia (oliva, almendra, coco), dejarla en un lugar donde reciba la luz natural por más de 30 días hasta que observe cambio de color, batiendo a diario el frasco para que se mezcle bien el contenido, después abrirlo agregarle 3 gotas de un aceite aromático de su gusto revolver y distribuirlo en pequeños recipientes obscuros y guardarlos en lugares cerrados  donde no reciba calor ni luz solar para que conserven por tiempo su efecto.

Conclusión

Esta maravilla de los pirineos es indispensable en el botiquín casero, para calmar dolores reumáticos o para aplicar inmediatamente después de sufrir un golpe. Es importante proveernos del aceite de hipérico biológico, que haya sido obtenido mediante maceración en aceite proveniente de cultivos libres de aditivos químicos, así, nos aseguramos de que permanezcan intactas sus propiedades.

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