Astrología y terapia floral: flores de Bach

Hace unos 75 años, el doctor Edward Bach hizo su primera incursión en lo que acabaría siendo su gran obra: el sistema floral, popularmente conocido por Flores de Bach. Posiblemente, algo tuvo que ver la Astrología en todo este proceso, si tenemos en cuenta tal y cómo fue agrupando inicialmente los extractos florales. Está claro que no fue una casualidad que nuestro eminente y estimado doctor se decidiera a iniciar el sistema con los doce curadores; teniendo en cuenta la existencia ya de los doce signos zodiacales.

Astrología y terapia floral

Doce flores tipológicas correspondientes a otras tantas tipologías personales; su intención era proveer al ser humano de una herramienta capaz de movilizar de raíz, todos aquellos estados emocionales negativos, que pueden llegar a bloquear la lógica evolución personal separándole del propósito de su alma o Yo Superior

Y ¿qué mejor herramienta que poseer una flor que se relacione directamente con cada una de nuestras personalidades básicas? Pero como todos conocemos, Bach estableció su sistema para que cada uno pudiera acceder de forma sencilla a la autocuración. Siendo consciente de que, la inclusión de referencias astrológicas en el sistema, complicaba en gran medida la comprensión general, decidió dejar de lado dicha relación, con la idea de que en un futuro próximo, su terapia floral y la Astrología volvieran a reencontrarse.

Pero vayamos a las relaciones: ¿Cuál debe ser la base para establecer dicha relación?. ¿Es necesario encontrar un paralelismo entre la descripción floral y el signo asignado? ¿Debe limitarse dicha relación a las doce flores tipológicas?

Partiendo de la base de que estamos refiriéndonos a dos sistemas autónomos e independientes, Flores de Bach y Astrología; donde sus inicios, principios y fundamentos no son los mismos, parece claro que no podemos pretender encontrar una analogía clara y directa entre los doce signos y las doce flores asignadas.

Aunque en algunos de ellos se produzca dicha analogía, debemos tener presente cual es el motivo primordial de dicha relación. Lo que pretendemos en realidad, no es la identificación, sino que dicha flor sea la más adecuada para corregir los patrones emocionales negativos a los que puede tender básicamente una persona con dicha influencia astral.

Es por ello evidente que no podremos limitarnos a las flores tipológicas para establecer dichas concordancias, sino que deberemos abrir el abanico a todas las flores del sistema, para que dicha analogía sea la más correcta y efectiva.

Partiendo de estas premisas, he establecido una relación que, en estos momentos me parece la más adecuada y correcta, por supuesto desde mi punto de vista como astrólogo, con una perspectiva de terapeuta floral.

Dicha relación queda de la siguiente forma:

· Aries – Impatiens,

· Tauro – Agrimony,

· Géminis – Cerato,

· Cáncer – Red Chestnut,

· Leo – Vine,

· Virgo – Centaury,

· Libra – Scleranthus,

· Escorpio – Chicory,

· Sagitario – Vervain,

· Capricornio – Mimulus,

· Acuario – Chestnut Bud,

· Piscis – Clematis.

Hay que tener presente que a cada una de dichas relaciones, deberíamos asignarle además las correspondientes flores para los patrones asociados, a los que no puedo referirme por falta evidente de tiempo.

Pero tomemos como mínimo un ejemplo: Acuario – Chestnut Bud. Inicialmente, se había asignado Water Violet a Acuario, pero desde un punto de vista actual de la Astrología, dicha relación no es precisamente la más adecuada, dado que estamos hablando de un signo de aire en el que la tendencia primordial es la relación social, la amistad, el contacto fraternal e igualitario con todo su entorno. Desde esta perspectiva, no tiene demasiado sentido hablar de Acuario como tendencia al aislamiento, y menos por orgullo; dicha palabra, no forma parte del diccionario vital de este signo Zodiacal.

Acuario centra toda su atención en el futuro, pero siempre desde una perspectiva ideológica, o sea, no con patrones materiales. ¿Cuántas veces habremos oído aquello de que las ideas de Acuario se sitúan veinte años por delante del resto de los mortales?. Esta influencia astral, empuja a las personas a establecer un ritmo de evolución constante, en el que pasado y presente pierden su sentido de forma inmediata, dando paso a ideales vanguardistas e innovadores, que a su vez van a retrotraerse en el momento en el que se materialicen en el presente. Esto es, por su puesto, si llegan a hacerlo, dado que esta es precisamente una de las mayores dificultades que aporta este signo: la dificultad de materializar en hechos todos aquellos proyectos mentales. La mayoría de ellos van a quedarse sólo en proyectos.

Al undécimo signo del zodiaco, no podemos hablarle de tomar referencias del pasado, de aprender o asimilar de la experiencia que puede aportarle su entorno, incluso aquellos que están mas cerca de él, dado que su naturaleza le empuja a crecer y evolucionar sólo con aquellos fundamentos que le aporta su propia experiencia personal. Pero ¿cómo va a aprender de sus propias vivencias, si antes de llegar a realizarlas de manera práctica, su mente ya se ha dirigido hacia un proyecto del mañana?.

Por si esto fuera poco, acostumbra descartar todo aquello que tiene aires de pasado, o bien que se manifiesta de forma estructurada, en conceptos tradicionales o sobre bases y normas sociales.

Pero mejor que valoremos un ejemplo: supongamos que Acuario centra toda su atención en un proyecto innovador. Es muy posible que tenga importantes dificultades en llevarlo a la práctica, dado que no va a servirse de ninguna experiencia o fundamento que no sea nuevo y establecido por él mismo, lo que supone partir de cero. Si sus capacidades personales se lo permiten, el proyecto empezará a materializarse, al mismo tiempo que su mente ya empezará a dirigirse hacia un nuevo proyecto futuro. Una vez que aquel proyecto materializado empiece a asumir aspectos rutinarios y monótonos, Acuario lo va a romper, sin quedarse con nada de lo obtenido, volviendo a empezar de nuevo el ciclo.

Me imagino que en vuestras mentes ya van corriendo ideas del tipo: no asimilación, repetición de errores, no aprender de su propia experiencia…, características básicas asignadas a Chestnut Bud negativo. No tengo ninguna duda, del gran aporte positivo que puede recibir una persona con dicha influencia astral, de este extracto floral procedente del brote de castaño. Fijémonos incluso en la analogía física, un brote de castaño es un proyecto o una apuesta de futuro, al igual que la mayoría de aspectos mentales de Acuario.

Si algo necesita intensamente este signo es precisamente poder centrarse en lo que está haciendo, aprendiendo de todo lo que su proceso vital puede aportarle. Asimilando las lecciones del pasado, del presente y por supuesto de todos los errores que pueda cometer en su caminar, para que su vida no se quede en un cúmulo de errores y de constantes partidas de cero, para que cuando llegue a la vejez, pueda contar en su haber de la experiencia necesaria para estar lo más cerca posible de su “Yo Superior“.

Ya para terminar, me gustaría aportaros mi experiencia personal como terapeuta floral, trabajando con la base de la Astrología. Durante los últimos meses, he tenido la oportunidad de prescribir un buen numero de fórmulas florales, contando solo con la referencia que me aportaba la carta astral de mis clientes. En la mayoría de estos casos, no he tenido prácticamente ningún contacto directo ni personal con ellos. Si debo valorar el resultado de dicha experiencia, no puede ser otra que espectacular. Tanto es así, que incluso ha llegado a sorprenderme a mí mismo, superando las expectativas que había puesto en la prescripción floral a través de la Carta Natal o Astral. La mayoría de dichos clientes han respondido de forma muy positiva y rápida a las fórmulas florales, y en muchos casos, ni siquiera ha sido necesario realizar importantes rectificaciones o compensaciones posteriores, dado que la fórmula inicial había resultado ser la más adecuada para cada cliente, en aquel momento preciso.

Yo apostaría a favor de la importancia que supone incluir en las fórmulas la flor tipológica más adecuada a las características personales. Uno se pregunta, a veces, ¿Qué utilidad puede tener incluir la flor tipológica en una persona que, por ejemplo, no manifiesta este estado de forma negativo?. Mi teoría, a la que os animo a todos a comprobar en vuestra práctica diaria, es que la flor tipológica puede representar una puerta de entrada a lo más profundo de nuestro ser, limando o incluso eliminando posibles resistencias o reacciones en contra que otras flores nos puedan desencadenar.

Imaginemos que alguien llama a la puerta de nuestra casa, y al abrir nos encontramos frente a alguien que nos es plenamente familiar, al que le acompañan otros que no forman parte de nuestro entorno conocido. La reacción más probable, en la mayoría de los casos, es que permitamos la entrada a todos sin excepción y sin mostrar ningún tipo de reticencia, pues este “alguien” familiar, es de nuestra entera confianza y sabemos que no va a traernos ningún tipo de problema. Con lo cual, es muy posible que la inclusión de la tipológica suponga un “abrir paso” o un “facilitar la asimilación” del resto de la fórmula floral prescrita.

Quisiera dejar claro que no es mi intención en absoluto el pretender que la Astrología sea la panacea en cuanto a sistemas de prescripción floral. Cada uno de vosotros, tendrá su propio sistema que valorará como el más adecuado, según su criterio particular. Únicamente pretendo abrir nuevas posibilidades y despertar vuestro interés hacia una disciplina que puede resultar muy útil en vuestra práctica profesional como terapeutas florales.

Soy plenamente consciente de la dificultad que puede suponer el aprendizaje de la Astrología, esta ciencia milenaria que fue creada por nuestros antepasados para facilitarnos el entendimiento y la comprensión de nuestra realidad en el mundo en el que vivimos, en comparación con la otra realidad, la de “allá arriba”, la celeste. Pues la Astrología, en contra de la falsa visión que día a día va propagándose en los medios de comunicación, nada tiene que ver con predestinación, adivinación o cualquiera de las prácticas integrantes de una de las muchas técnicas adivinatorias, hoy tan de boga, conocidas como Astromancia, y que la ignorancia o el desconocimiento acostumbran a relacionar o identificar de forma errónea con la Astrología.

Por todo ello, os animo encarecidamente a desplazar un poco de vuestro tiempo para que la Astrología pueda entrar en vuestras vidas, y quizá en un futuro próximo, forme parte de vuestros sistemas habituales de prescripción floral. Nuestro estimado Dr.Bach, sabía de la importancia del hecho astrológico, y por ello supuso un elemento importante en la confección de este maravilloso sistema del que hoy celebramos el 75 aniversario.

Esperemos que en un futuro no muy lejano, la terapia floral del Dr.E. Bach y la Astrología, formen una verdadera realidad integradora en la mayoría de las consultas de los terapeutas florales.

 

 

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