Meditación y los colores

Visualizar los Colores

 

Visualizar con los colores

 

Acomódese en un lugar tranquilo, no conteste el teléfono o mejor aún, desconéctelo. Relájese y respire profundamente: inspire profundamente unas diez veces llenando la parte inferior de su abdomen. Tome conciencia de cómo el aire llena la parte inferior de su abdomen. Trate de retener la respiración en su abdomen y cuente hasta 4. Una vez que haya dominado la inspiración, siga la espiración. Respire profundamente y tome conciencia de la espiración. Repita este ejercicio de 10 a 15 veces. Cuando se familiarice con su ritmo de respiración y haya dominado la respiración lenta y profunda de forma automática, se comenzará a sentir calmado y relajado.

Entonces deje de concentrarse en su respiración y comience a visualizar los colores. Sencillamente comience por el primer color del arcoiris, por el rojo. Visualice una nube roja frente a usted frente a usted ya sea en la pared o en el medio de su habitación. Luego trate, si puede, de visualizar nubes de diferentes colores como el azul. Pruebe con la secuencia de colores del arcoiris: rojo, anaranjado, amarillo, verde, azul y violeta.

¿Qué color le resulta más fácil visualizar y cuál más difícil, cuál no puede visualizar? Averigüe cuán fácil o difícil le resulta visualizar cada color individual.

Los colores difíciles de visualizar están probablemente ausentes de su personalidad y por tanto de su conciencia. Por esto le es imposible estar en sintonía con esta vibración de los colores. Sin embargo, es muy importante trabajar con estas vibraciones de colores que le resultan difíciles. Averigüe porqué no le resulta fácil imaginar un color en particular y qué es lo que no le gusta de este. Al tomar conciencia de los colores y de su significado puede conocer y aceptar sus propios problemas y necesidades más profundos. Escriba los aspectos positivos y negativos de un color sin mirar lo que se dice en los libros al respecto. Confíe en sus propias sensaciones, descubra sus emociones, aprenda a reconocerlas definirlas y sólo entonces busque lo que se dice acerca de un color específico en los libros de terapia de colores.

Para meditar con los colores

 

El paso siguiente en la terapia de los colores será la meditación con estos. Esto le permitirá un mayor conocimiento y conciencia de usted mismo y le abrirá dimensiones espirituales, dimensiones que se encuentran más allá de nuestras experiencias físicas actuales.

Siéntese cómodamente, use ropa suelta y confortable. Comience de nuevo los ejercicios respiratorios. Después de eso comience con los colores que le resultan más familiares. Deje que este color entre y llene toda su aura; desde su cabeza a su cuello, su tren delantero superior, abdomen, caderas, etc., bajando por sus piernas y pies de modo que al final esté sumergido en el color. Areas como el cuello y las vértebras son por lo general más difíciles de bañar en el color. Y cuando el color comience a desvanecerse llene más su aura. Al comienzo puede imaginarse que pinta su cuerpo y su aura con una gran brocha.

meditar con los colores

 

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