Mi propio Tarot

Mi propio tarot es una herramienta necesaria para interpretar la simbología de las cartas de una manera particular, es de uso personal y se hace un sello propio por ser escogido minuciosamente o realizado con nuestras manos según el gusto del tarotista.

Una vez que hemos decidido dedicarnos a la lectura del tarot, debemos investigar todo lo relacionado a esta faceta, leer artículos, libros, blog de personas con experiencia y años de dedicación en la astrología, específicamente en el arte del tarot, compartir con otros que tengan los mismos intereses y pasión, preguntar cualquier duda que se tenga sobre esta técnica de la cartomancia antes de proceder a escoger mi propio tarot. Es de suma importancia capacitarse en esta rama antes de proceder a consultar a otras personas, ya que, el tarot además de intuitivo es simbólico y es lo que más se debe estudiar para ser más preciso y confiable a la hora de la interpretación, una vez que conozcamos cada carta, su significado y simbolismo podemos comenzar el largo camino de este método de predicción, aunque todavía es muy temprano para el uso de nuestro propio tarot; primeramente practicar con nosotros mismos en repetidas ocasiones, luego con los familiares más cercanos que crean en esta técnica y confíen en ti, para luego proseguir con amigos íntimos que quieran además de conocer parte de su porvenir ayudarte en el progreso de la lectura; una vez que has iniciado en la práctica con buen pie, corroborándolo a través de la opinión de los consultados por los aciertos de tu interpretación y orientaciones dadas para solucionar algunas circunstancias visualizadas en la tirada de las cartas, es el momento precisopara pensar en tener tu propio tarot.

CÓMO ESCOJER MI PROPIO TAROT

Selección acertada de mi propio tarot

Luego que ya has convertido la lectura del tarot en parte de tu vida bien sea por pasatiempo, por fuente de ingresos o más de forma profesional, es hora de proceder a comprar un mazo de cartas para convertirlo en tu propio tarot. Para ello, debes tener presente y conocer los diferentes tipos de tarot existentes y pensar el que más se adapta a tu personalidad y forma de leer según el diseño de las figuras representativas del tarot, como también la conexión que se entabla con una imagen específica, igualmente lo que internamente te transmite un mazo de cartas en específico una vez que las tomas en las manos, es el momento de darle prioridad a la intuición y sensación cerebral, corporal y espiritual que sientes en ese instante. De igual manera, es recomendablecuando no tienes ninguna manifestación extrasensorial, si tienes las posibilidades financieras de obtener varios mazos de cartas, adquirir una de cada tipo y úsalas en diferentes momentos y con distintas personas. Ese es el orden que se sugierepara seleccionar mi propio tarot. Ya elegido el mazo con el que hashecho un vínculo personal; es imprescindible “descargar y consagrar” las cartas; teniendo gran cuidado que nadie las toque, ya que, podrían contaminar la energía   identificativaque debe tener tu propio tarot para brindar una mejor interpretación.

Cómo escoger mi propio Tarot

Las barajas del tarot se venden a todos los precios. No será un problema encontrar una baraja que coincida con su presupuesto. Lo más importante es escoger una baraja que le “quede” bien a su manera de pensar.

Según mi experiencia, la manera más fácil y rápida para hacer una buena selección es analizar la carta de los amantes. Esta carta es usualmente la sexta carta en una baraja de 78 del tarot. Esta carta nos puede ayudar a hacer una buena pareja entre nosotros y nuestra baraja prospectiva.

Piense que la carta de los amantes significa relaciones y la manera en que nosotros nos relacionamos con otras personas. Cuando usted está mirando una carta, hágale caso a su primer impresión. ¿Cómo se siente usted al mirarla? ¿Son las imagines….positivas? ¿amables?, ¿irónicas? , ¿tristes?, ¿deprimidas?o ¿fuera de lo real? etc. ¿Cómo coincide la sensación que le da la carta con sus propias ideas sobre relaciones en general?

Si a usted le parece que la carta está sincronizada con su punto de vista, entonces usted ha tenido éxito en su selección. Si años ( o meses, para ustedes que cambian de opinión con mucha frecuencia) pasan y usted descubre que ya no se siente cómodo con su baraja. Póngase a pensar. “¿He cambiado en mi punto de vista sobre las relaciones?”

Es posible que con el tiempo y la experiencia, su actitud ha cambiado, en este caso, ya no relaciona con esta misma baraja. Pero, por ninguna cosa, debe usted deshacerse de la baraja. Guárdela, ha sido su buena amiga. Guárdela como recuerdo de sus pensamientos hace un tiempo, y, ¿quién sabe?, tal vez la necesite de nuevo.

¿Que baraja es la mejor para ti?

En una brillante mañana otoñal, entras a tu librería con intenciones de comprar una baraja de cartas de Tarot. Lo que parece tan simple rápidamente te deja perplejo cuando descubre docenas – ¡hasta cientos! – de mazos existen.

Sabes que te gusta el arte que has visto en el Tarot Alquímico de Robert Place. ¿Pero como se distingue ése de su Tarot de Los Santos? ¿Y que pasa con este mazo llamado Minchiate, con todas esas cartas extras?

¿Y como escoges la baraja que te conviene mejor? ¿Cuales criterios te informan? ¿Es mejor escoger una tema que te gusta? (¿béisbol? ¿dragones? ¿animales? ¿el renacimiento?) ¿ó te llevas el primer mazo con arte que te atrae al ojo?

En otras palabras: ¿cual mazo es El Único para ti? ¿y como vas a reconocerlo cuando lo encuentras?

El Mito del “Único”

Al fin, descubrirás que no hay ningún mazo solo y perfecto. Encontrarás que vas a querer uno por su magnifico arte. Otro te hablará, aunque su arte es primitivo o simple. Comprarás otro porque te fascinan sus Arcanos Mayores, y comprándolo aunque sus Arcanos Menores faltan imaginación.

Al fin adoptarás uno o dos mazos (¡quizás hasta cuatro o cinco!) que te encantan mas que los otros. Pero después de contemplando y trabajando con tantos mazos, con el tiempo, algo impresionante ocurre: cuando sacas el siete de espadas del Rider-Waite, también “verás” el siete de espadas del mazo Alquímico, y del Morgan-Greer, o del Thoth, y del Gill, o del Tarot de Marsella.

El método de tu manía en coleccionar mazos se aclara: tras cualquiera carta de Tarot hay un concepto y ninguna carta puede capturar completamente todas las dimensiones de ese concepto. De pronto entiendes que cada carta de cada baraja representa una Verdad y que la versión particular de cada baraja resulta en un cristal en la cual ese sentido se ubica y se refleja.

Ya que ninguna lámina de ningún mazo perfectamente rodea esa Verdad, comparando la misma carta de diferentes barajas amplía su perspectiva de la Verdad escondida allí.

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