Nostradamus: predicciones de futuro acertadas

En ciertas ocasiones, se me pregunta por el número de vaticinios que yo, personalmente, y aquellos tarotistas recomendados por mi, acertamos. Durante los más de 30 años de trabajo que llevo en este maravilloso mundo, he de reconocer que la propia dimensión del tiempo dedicado habla por sí mismo. No llevaría tanto tiempo, mes a mes, año a año, si los resultados no fueran óptimos, ¿no crees?

Tarot Carmen Camino
Tarot Carmen Camino

Así las cosas, no me gusta presumir de los vaticinios, ni hacer un ranking con los más sorprendentes o los más llamativos. No, no llevo estadísticas ni hago cálculos. Me parece una pérdida de tiempo y energía, que prefiero emplear en continuar trabajando día a día, poniendo a tu disposición todo esa fuerza que, por suerte, sigo poseyendo; y que espero continúe por muchas más décadas. Aunque es cierto que, en alguna ocasión los he hecho públicos, de forma excepcional, como el ganador de las últimas Champions League. En este caso, se trata de una excepción que, cómo no, confirman la regla.

Reflexionando sobre el tema, y como últimamente estoy releyendo algunos de mis libros preferidos, hoy en el blog hoy voy a hablar de algunos de esos grandes tarotistas, adivinos o videntes que han pasado a la historia por sus aciertos. Un tema muy interesante, sin duda.

Nostradamus, mi profeta preferido

Muchel de Nostradamus es uno de mis favoritos. Un gran profeta. Sus famosas cuartetas son archiconocidas. Si no has oído hablar de ellas, por favor, busca un libro, hay cientos dedicados a él y a sus profecías. Te recomiendo la edición del profesor Klaus Bergman, que explica cada uno de los vaticinios. Algunos errados, pero otros acertados al cien por cien. Como aquél primer vaticinio que decía…

El joven león sobrepasará al viejo

en campo de batalla por duelo singular

en jaula de oro los ojos les sacará

dos clases una después de morir con muerte cruel

Esta es una curiosa historia sobre el rey Enrique II, quien celebraba la boda de una de sus hermanas. Era normal en la época, en este caso a finales del mes de junio del lejano 1559, celebrar este tipo de eventos con torneos a caballo entre caballeros. Tal cual hemos visto en tantas películas. Se trataba de duelos en los que no se perseguía dar muerte al ‘contrario’. Eran exhibiciones para deleitar a los invitados. Enrique II, ya en la edad madura para aquél tiempo, quiso participar en un duelo de estas características, y que le enfrentaba al joven conde de Montgomery.

Si recordamos la cuarteta de Nostradamus, dice de forma literal: El joven león sobrepasará al viejo en campo de batalla por duelo singular”. Hasta aquí el poema queda bien explicado: el joven león era el conde y el viejo, el rey. El duelo singular también se muestra transparente, ¿verdad?. Lo que ocurrió después fue una auténtica tragedia, ya que cuando los caballos de ambos hombres se cruzaron, la lanza del conde impactó, de forma involuntaria, contra el casco del rey que, por otro lado, era dorado. “En jaula de oro los ojos les sacará, dos clases una después de morir con muerte cruel”. Por desgracia, la lanza atravesó ‘la jaula de oro’, impactando en el ojo derecho de Enrique II, haciéndole fallecer casi en el acto.

Ni que decir tiene que este vaticinio hizo que Nostradamus cobrara la relevancia que, incluso, ha llegado a nuestros días. No le fue sencillo explicar cómo había tenido esa clarividencia precognitiva. De hecho, muchas sombras se comenzaron a perfilar sobre su figura. Estamos en el siglo XVI y entender que alguien tenga un poder sobrenatural era más complicado de entender de lo que podamos imaginar. Por esa razón, probablemente, los siguientes vaticinios de Nostradamus fueron escritos para que solo personas avanzadas pudieran conocerlos. En el libro que refería del profesor Bergman se explica cómo reordenar todas esas cuartetas que después de este primer vaticinio, Nostradamus escribió. Fue, a través de su testamento, como se encontró mucho tiempo después, la forma de reordenarlas para su total comprensión.

Como esta cuarteta, hay cientos de ellas que son fáciles de entender, otras son más complejas. No cabe duda, que para un personaje del siglo XVI explicar invenciones que aún ni siquiera la mente más fértil podría imaginar, iban a existir.

De todas las profecías de Nostradamus hay una que quedó impresa en mi mente. Decía ‘Los caballos rojos del Cáucaso, abrevarán en las Puertas de San Pedro’. Realizado el conveniente análisis temporal, era sencillo ubicar esa frase cuando la extinta URSS, a través de Gorvachov, se entrevistó con el Papa Juan Pablo II. ¿Curioso verdad? Los caballos rojos del Cáucaso… el comunismo soviético; Abrevarán en las Puertas de San Pedro… ¡En el Vaticano!

Es cierto, este tipo de cuartetas parecen más fácil de interpretar cuando los hechos ya han sucedido, pero convendrán conmigo que la forma de expresar ese hecho histórico es para quedar sorprendido. Os animo a leer sobre este gran adivinador, si queréis sorprenderos y aprender la historia que fue y la historia que vendrá.

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