Relación números y letras

El presente texto está cien por ciento dedicado a introducir al lector en el apasionante mundo de la relación entre los números y las letras. Lejos de poder extenuar un tema tan complejo, nos dedicaremos a exponer las consideraciones más fundamentales y pertinentes, que ayuden al principiante a tener una idea más clara y profunda al respecto de aquello que estudia.

Hace ya muchos miles de años que los seres humanos, de cualquier parte del mundo, vivimos rodeados de una inapreciable cantidad de símbolos. Nuestra más profunda concepción del universo y la existencia, todo lo que sabemos (o creemos que sabemos) está expresado en los símbolos que sustentan nuestro conocimiento. Aunque los símbolos son muchos y distintos, lo cierto es que es en los números (algunos más que otros) y los alfabetos donde ésta capacidad de crear símbolos y signos encuentra su apoteosis

Aunque en líneas generales es un error, la mayoría de las personas tiene la sensación de que todo cuanto existe puede expresarse apelando a dichos símbolos y signos. “Tengo calor”, dice alguno que comunica a otro una determinada experiencia; “Tres manzanas”, para referirse a una misma cosa que aparece tres veces; “Yo me llamo Pablo”, entendiendo que la palabra “Pablo” es simplemente un nombre.

Tan condicionada está nuestra vida por la existencia de los símbolos que sin ellos nunca seríamos lo que somos. A través suyo es que se expande y heredera la cultura; no en vano, cuando los romanos conquistaban algún pueblo “bárbaro” lo obligaban a aprender el latín y a adoptar las medidas de cálculo imperiales.

En tanto los números y las letras son la esencia misma del entendimiento humano, es evidente que se encuentren profundamente relacionados. Las personas que se dedican al estudio de estos símbolos (en la numerología más moderna o en el antiquísimo Kabala de los hebreos) interrelacionan una cosa con la otra para hallar significados profundos. Así, interrelacionando, se aprende mucho de las concepciones humanas de las cosas. Llamarse “Pablo”, por mucho que parezca una arbitrariedad insignificante, no es lo mismo que llamarse “Ximena”, y “4” no solo significa “3+1”.

Desde una perspectiva práctica, la interrelación entre números y letras está dada por una tabla alfanumérica (ver grafico). El cero, por complejos motivos que aquí no podemos desarrollar, no está contemplado en dicha disposición, lo que quiere decir que se empieza por el “1” y se termina por el “9”. Según la sucesión del alfabeto que se trate, a cada letra a de corresponderle su numero; a la “A” el “1”, “B” es “2” y así en adelante hasta la “I”, que vale “9”, donde se vuelve a empezar (“J” es nuevamente “1”).

Así, cada palabra puede ser abordada desde la perspectiva de la numerología con la intención de encontrar significados profundos que no están presentes a simple vista. Dado que estos símbolos y signos son el soporte del entendimiento de nuestra existencia, internarse en este tipo de estudio siempre suele ser una experiencia reveladora e interesante.

Tabla alfabumérica:
Tabla alfanumerica

 

Consideraciones pertinentes:

 

– Recuerde que la letra “Ñ” se corresponde con N + 1 al igual que la “CH” que sería C + H.

– Si usted se siente más identificado con su apodo que con su nombre de documento, siempre es más apropiado empezar con el primero que con el segundo. Se trata de explorar la propia conciencia a través de los símbolos y signos que la sustentan; cuanto más familiares sean esos símbolos y signos más fácil será el proceso.

– Si usted desea trabajar con el nombre que aparece en su documento, es siempre recomendable (para la primera experiencia) tomarlo tal cual se lo lee; o sea; primer nombre, segundo nombre, tercer… y luego todo el apellido.

– Estas consideraciones no pretenden ser, de ninguna manera, una lista de reglas inquebrantables. Usted mismo deberá aprender a considerar, a partir de la experiencia, cuáles son las formas más apropiadas de estudio.

La relación entre los números y las letras es la esencia práctica de la numerología. La tabla de correspondencias entre unos y otros debe incorporarse y manejarse de forma natural y veloz, esto se adquiere con mucha práctica y concentración.

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