Geomancia como arte adivinatoria

La Geomancia, quizá, sea una de las artes adivinatorias más desconocidas y menos utilizadas para predecir el futuro.

Me gusta utilizar esta forma de adivinación por varias razones, entre otras, porque ancla su raíces en la legendaria y sabia Persia; y también por la peculiaridad de su misterio.

De hecho, las pruebas de su existencia han quedado prácticamente borradas a lo largo del tiempo y en un principio solo se conservaron en forma de tradición no escrita.

Hay que viajar en el tiempo hasta el siglo XIV para encontrar las primeras obras escritas sobre el papel que nos hablan de la geomancia.

A nivel semántico, la geomancia proviene de la unión de las palabras griegas: “ge”, que significa “tierra” y de la palabra “manteia”, que significa “adivinación”, lo que de forma literal significa “adivinación a través de la tierra”.

Con ello, sabemos que la geomancia se refiere a los asuntos terrestres, aunque puede abordar problemas y cuestiones relacionadas con el cuerpo y con su espíritu, por lo que es válida para la predicción en todos sus ámbitos.

Los geomantes en la Divina Comedia

Dante Alighieri, en la Divina Comedia, concretamente en el Canto del Purgatorio, habla de la geomancia y los geomantes, y lo hace de la siguiente manera:

En el instante en que, poco antes del alba, los geománticos ven ascender a Oriente su Fortuna Mayor, por una senda que, poco antes, era oscura”.

Este breve párrafo nos indica que ya en 1307, cuando Dante escribió el Purgatorio, en el momento en que la humanidad transitaba desde el medievo hasta el Renacimiento, la geomancia estaba muy presente.

Recordemos que en la Commedia, título original que Dante dio a su libro y que Bocaccio redondeó con la palabra “Divina”, se resume el conocimiento acumulado durante siglos, desde los antiguos clásicos hasta el mundo medieval.

La geomancia, un Arte adivinatorio sencillo que averiguará tu porvenir

No hay que realizar complejas elaboraciones con la geomancia. Es simple y sencilla en su desarrollo ya que comprendida su formulación, se pueden llevar a cabo sin dificultad.

No es necesario realizar operaciones o ecuaciones matemáticas.

Se trata de realizar una pregunta concreta que se ha de mantener presente en nuestra mente a lo largo de la adivinación. Una vez concluido, según el análisis simbólico obtenido, tendremos la respuesta.

Para llevar a cabo la adivinación a través de la geomancia solo es necesario tener un papel y un lápiz o un bolígrafo.

Al ser su desarrollo llevado a cabo en la antigua Persia, este arte adivinatorio, se llevaba a la práctica sobre el suelo, dibujando sobre la arena, los símbolos necesarios, por ello recibió el precioso nombre de Ciencia de la Arena.

Quizá sea dificultoso, para aquellas personas neófitas en la predicción de los augurios del destino, comprender el auténtico simbolismo de la geomancia, pero para eso estoy aquí, para ayudarte a comprenderlo.

Pero, vamos a llevar a la práctica cómo se desarrollaría una sesión geomántica.

El escudo geomántico

Lo primero que debemos hacer es construir el llamado escudo geomántico

escudo geomantico
Escudo Geomantico

Como ves, el escudo se divide en quince secciones, al igual que en el tarot o en astrología, denominadas Casas.

Las doce primeras casas tienen el mismo significado, las tres restantes son únicas en la geomancia.

En este caso, la casa XIV nos habla del ‘testigo del pasado’,

la casa XV, del ‘testigo del futuro

y la XVI, es el ‘Juez’.

De lo que trata la geomancia es de que, una vez trazado el escudo, en otro papel, dibujes cuatro espacios cerrados, en forma de rectángulo.

Pensando con calma

A continuación, y siempre pensando con calma en tu mente formula una pregunta muy concreta, dibuja tantos puntos como te indique tu intuición e impulso en cada uno de los cuatro recuadros dibujados.

Dibuja esos puntos sin pensarlo, en filas de cuatro líneas, dejándote llevar por la pregunta que quieres sea respondida. Sea una pregunta de amor, de dinero, de trabajo, de la índole que sea.

Eso sí, una pregunta única y concreta, evitando que sea confusa. A preguntas confusas, las respuestas suelen ser igual de ambiguas e inconcretas.

¿Cómo plantear las preguntas?

Esa pregunta debe ser planteada desde un punto de vista positivo. No preguntes: ¿me dejará mi pareja?, por ejemplo. Pregunta mejor: ¿me seguirá amando mi pareja?

Para obtener las denominadas “madres”, “hijas”, “sobrinas” y “testigos” y lo que significa cada punto que tu intuición te ha llevado a dibujar, deberás conocer las equivalencias.

Para obtener las ‘madres’, hay que unir los puntos que se han ido dibujando en las cuatro casillas, emparejándolos, hasta que queden uno o dos.

Si se obtienen dos puntos, tendremos el primer piso de la figura geomántica doble: * *

Si solo queda uno, lógicamente, el resultado será: *

Así, las líneas de número par dan como resultado dos puntos geománticos, mientras que las de número impar, solo un punto geomántico.

Cada serie de cuatro líneas, dan origen a una ‘madre’;

y las ‘hijas’ provienen de dichas ‘madres’, resultando de la primera línea horizontal de puntos de las ‘madres’ para cada primera ‘hija’, y así sucesivamente.

Por su parte, las ‘sobrinas’ derivan de las ‘madres’ e ‘hijas’.

Siendo, la primera de las ‘sobrinas’ la suma de los puntos, uno por uno y línea por línea, de las dos primeras ‘madres’, y asi, también, sucesivamente.

El ‘testigo del pasado’ es la suma de puntos de las dos primeras ‘sobrinas’,

mientras que el ‘testigo del futuro’ es la suma de puntos de las dos últimas ‘sobrinas’.

Por último, el ‘juez’ es la suma de puntos de los dos ‘testigos’.

El simbolismo de la geomancia

A partir de aquí tenemos que conocer el simbolismo de los puntos obtenidos. Esta parte es la más compleja y la que requiere un conocimiento en base al aprendizaje.

Baste decir, en este sentido, que las dieciséis figuras que se corresponden con el escudo geomántico serían:

La ruta, la vía o el camino, representa aquello que debe clarificarse.

Populus, el pueblo, representa aquello que se mueve o cambia.

La cabeza del dragón, aquello que está en expansión.

La cola del dragón, la envidia, la maldad y la mentira.

El muchacho, energía sin control.

La muchacha, la armonía, la belleza.

Lo rojo, la fuerza colectiva.

Lo blanco, la serenidad y la paz

La conjunción, todo lo relacionado con las uniones, matrimonio, empresas asociadas, etc.

La cárcel, vida oculta y encerrada o protegida.

La fortuna mayor, apertura, plenitud en todos los sentidos.

La fortuna menor, impulsividad e imprevisión.

La alegría, felicidad en el más amplio sentido.

La tristeza, aflicción y desconsuelo ante el provenir.

La adquisición, la llegada de la abundancia.

La pérdida, lo que se nos escapa, se va de nuestro lado.

La geomancia es un arte adivinatorio simple, pero complejo para conocer con detalles sus más variados simbolismos. Prueba a realizar una ‘tirada’ y observa el resultado. Espero que el porvenir te sonría.

Si te quedan dudas, sean del tipo que sean

Si quieres conocer con toda exactitud lo que te deparan las estrellas, me encontrarás personalmente en el 98.898.55.05

Geomancia

 

Con amor,
Carmen Camino.

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