¿Quieres leer tu propio Tarot?

¿Amante del Tarot? Si eres una de esas personas (como yo) amante de las cartas del Tarot, seguro que, en más de una ocasión, has sentido la tentación de echarte las cartas tú mismo. Bueno, reconócelo… ¡ya lo has hecho!

Es más que probable que lo hicieras porque, en ese momento, te enfrentaras a una situación desafiante o a que debías tomar una decisión que se te antojaba algo más que complicada. Quizá no sabías qué camino seguir y pensaste que los arcanos te podían ayudar. Y estabas (estás) en lo cierto. El Tarot atesora grandes virtudes y es muy útil si sabes interpretarlo de manera correcta. Eso sí, requiere de una habilidad especial y de un conocimiento profundo.

Por ello, también puede presentar ciertos peligros ante una interpretación errónea o desacertada.

¿Quieres leer tu propio Tarot?
Tarot Carmen Camino

En cualquiera de los casos, si no tienes claro el mensaje que te envían las láminas del Tarot cuando lo consultes siempre puedes preguntarnos a nosotros. Estaremos encantados de ayudarte. Ya lo sabes.

Eso sí, si te animas a consultar a los arcanos por tu libre iniciativa, voy a darte una serie de consejos para ese mágico y especial momento.

1. Busca el lugar adecuado y el momento oportuno

Es indispensable que cuentes con tiempo, que no tengas prisa. Aunque este primer consejo es de sentido común, en muchas ocasiones nos encontramos ante situaciones inesperadas que trastocan nuestra tranquilidad. Si es así, cierra el taco de las cartas, recomponlo y déjalo para otro momento. La lectura del Tarot necesita de un espacio propicio, tanto en lo que se refiere al espacio físico como al estado mental. La lectura del Tarot comienza mucho antes del momento en que comenzamos a barajar las cartas; comienza cuando hemos tomado la decisión de hacerlo. Desde ese instante, estamos haciendo una llamada, poniéndonos en contacto con algo que escapa a nuestro entendimiento y raciocinio, pero que está ahí.

Intenta encontrar un espacio diáfano y tranquilo, donde no haya ruidos ni interferencias de ningún tipo. Si acaso, pon música relajante, que invite a la meditación. Busca la soledad, respira profundamente, intenta alejar los pensamientos negativos. Ahora, enciende una vela, rodéate de una luz suave, quema un incienso que te motive, que te relaje, que haga disfrutar a tu olfato… En definitiva, enciende los sentidos… Estás a punto de encontrarte contigo mismo…

2. Haz las preguntas de forma correcta

¿Quieres leer tu propio Tarot?

Sobre este asunto, ya he escrito en el blog de forma abundante. Es fundamental que sepas cómo realizar las preguntas adecuadas a las cartas del Tarot. Debes llegar a lo que podríamos llamar ‘el corazón de todos los interrogantes’.

Para ello, antes que nada pregúntate: ¿Qué necesito saber realmente ahora? Si lo que te inquieta es un tema relacionado con el amor, realiza las preguntas en este sentido: “¿Qué necesito saber sobre mi relación en este momento?” o, bien: “¿Cómo puedo crear más conexión entre mi pareja y yo?

Si has leído mis artículos anteriores sabrás que no hay que enunciar preguntas tales como: “¿Conseguiré el trabajo?” o “¿Mejorará mi relación?”. Cuando se realizan este tipo de preguntas, se está asumiendo, de algún modo, que el futuro es inamovible y que hay poco que se pueda hacer para cambiarlo. Es más poderoso preguntar ¿qué puedo hacer para encontrar el amor? que preguntar simplemente: “¿encontraré el amor?” Todos queremos saber “qué ocurrirá” o “cuándo”. Sin embargo, la pregunta correcta versaría sobre “qué debo hacer para conseguir…”

3. Cómo disponer las cartas del Tarot

Llegado este momento, es importante saber cómo disponer sobre la mesa las cartas. Hay múltiples formas de hacerlo y cada tarotista tiene una fórmula que le parece más adecuada. Normalmente, porque por su experiencia le ha dado mejores resultados.

Cuando queremos hacer una pregunta bastante concreta, fundamentada en el pasado, el presente y el futuro, podemos utilizar un sencillo esquema de tres cartas que nos darán ideas sobre esa cuestión en los tres tiempos mencionados.

También puedes ver esas tres cartas como tres momentos diferenciadores. Por ejemplo, intentando enmarcar una SITUACIÓN, en primer lugar. Llevar esa situación a una ACCIÓN, en segundo lugar; y, por último, y tan importante: obtener el RESULTADO sobre la cuestión.

Como decía, este es un esquema sencillo. Básico si se quiere. Puedes buscar otras soluciones más complejas, con la Cruz Celta, por ejemplo. O crear la tuya propia en función de las preguntas que quieras realizar. La clave es asegurar una elección con un margen discrecional que esté alineado con la/las pregunta/s a desarrollar y que te proporcione la claridad necesaria.

Una vez llegados a este punto, comenzaremos a barajar las cartas. Ni que decir tiene que, mientras barajas, debes intentar canalizar al máximo tu energía en la lectura y concéntrate en la pregunta. Olvida todo lo demás, despeja tu mente y deja que las yemas de tus dedos perciban la intensidad de cada una de las láminas.

Ahora, estás en disposición de colocar las cartas sobre la mesa. Sea cual sea el número de cartas que vas a utilizar, colócalas una junto al lado de la otra, de izquierda a derecha, y boca arriba.

4. La emocionante lectura

Llegamos al momento final. Ya tenemos ante nosotros un dibujo que opera en forma de respuesta ante nuestras preguntas. Míralas con calma y atención. En primer lugar deja que la intuición te atrape y haga las veces de interlocutor.

Es posible que veas figuras que, en un primer vistazo, incluso te asusten. Os lo digo por experiencia, en las lecturas que he llevado a cabo durante más de treinta años con personas que desconocían el significado de los arcanos, el ver la “muerte” les suponía un verdadero quebranto de la tranquilidad. Sin saber que la “muerte” significa cambio en el Tarot, no en el sentido que le damos de “mortalidad”.

Todas las cartas del Tarot tienen un significado que verás en cualquier libro dedicado al tema. Sin embargo, más allá de esa interpretación piensa qué ves sobre cada lámina, qué crees que puede significar para ti en función de lo que has inquirido.

En ese punto está la clave. Esas formas y dibujos te están enviando un mensaje. Pregúntate, ahora, qué crees que puede significar. Imagina que es un cuadro, una página de un libro: ¿qué historia reflejan? Vuelve a realizar la pregunta que te ha llevado hasta allí y escruta las láminas. ¿Has encontrado tu respuesta?

Finalmente, te recomiendo que escribas en un cuaderno o en un documento que puedas conservar todo lo que ha ocurrido. Cuál ha sido tu pregunta. Qué arcanos has decidido responderla… Observa el paso del tiempo y comprueba si te sirvió de ayuda. Estoy segura que sí.

Carmen Camino.

¿Qué preguntarle al tarot cuando tienes ante ti un dilema amoroso?

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